Conocí a Nera tras un sorteo de una sesión de fotografía de perros en Almería, y cuando sus papis me contaron su historia no pude más que enamorarme de ella. No sólo por su historia de lucha y superación, sino porque sus ojos solo demuestran devoción y amor por sus papis.

Nera es una perra mestiza que encontraron en la calle. La vida, como a muchos perros, no la había tratado bien, y la encontraron en la calle embarazada, con tan mala suerte que sus cachorros nacieron muertos. La vida no estaba yendo nada bien para ella, sin embargo, sus padres, conocedores de su historia quisieron que se olvidase de todo eso, que de ese día en adelante solo conociera el amor. Atrás se quedaban los miedos, la mirada de terror, las pocas ganas de jugar o de salir, el esconderse en casa.... Ahora Nera es una perra feliz, super mimada, que disfruta de unos padres que la colman de amor y de mimos, y eso, se nota en esa cara tan preciosa que tiene, ¿no os parece?

Así que esa tarde nos la pasamos paseando, colmando a Nera de achuchones, besos y de muchas chuches, ¡que es lo que más le gusta!